Hace un mate que soy doctora…
Más de 9.000 cebadas esperando ser papá…
Pasaron 8127 mates desde que te vi por primera vez…


La última campaña de Taragüi logró el efecto más deseado por cualquier publicista: la identificación. Una idea simple, comerciales cortos y una producción austera dieron en la tecla. Porque para los argentinos, el mate es parte inseparable de sus vidas y medirla en cebadas resultó una propuesta atractiva para registrar aquellos momentos que dejan huella. El acierto fue interpretar que todas las emociones posibles tienen una sola bebida en común: el mate.